El caso Médor

Médor es una revista cooperativa trimestral belga de encuestas y relatos. Publicada por primera vez en 2015, ya ha recibido numerosos premios que reconocen la calidad de su contenido y su modelo económico y social. Entrevistamos a una de las fundadoras de Médor, Tiffany Lasserre, para conocer mejor las ventajas del modelo cooperativo en este sector tan particular y difícil que es la prensa periodística.

Tiffany Lasserre es la única miembro fundadora que también trabaja a tiempo completo en la cooperativa. Implicada en el proyecto desde los inicios de Médor, ahora es la responsable de la communicación y de la difusión, y la interlocutora ideal para hablarnos de la creación de esta revista única en la Bélgica francófona.

En efecto, aunque la mayoría de los miembros de Médor son sus lectores y las modalidades de participación de los trabajadores autónomos (periodistas) parecen híbridas o incluso ajenas a las tipologías de cooperativas representadas por CICOPA, su experiencia interpela de forma considerable al modelo cooperativo como herramienta al servicio de las necesidades de los periodistas y de la prensa independiente.

El nacimiento de Médor

La idea de Médor surgió en 2012“, explica Tiffany. “El pequeño núcleo de fundadores y fundadoras, es decir, diseñadores gráficos y periodistas, se reunieron para hablar de las preocupaciones que tenían en relación con su profesión. En concreto, el hecho de que ya no podían desplazarse al terreno para realizar trabajos de investigación. Esta situación no les beneficiaba ni a ellos ni a los lectores. En lugar de solo quejarse, se preguntaron cómo podrían cambiar esta situación y propusieron algo nuevo. La solución de crear un periódico trimestral como Medor no llegó de la noche a la mañana, sino que tardó varios años en materializarse“.

De hecho, la cooperativa Médor no se creó oficialmente hasta 2014: “Fueron dos años de pura reflexión y, a medida que el grupo de fundadores seguía creciendo, finalmente decidimos que la forma cooperativa era la que mejor se adaptaba a nuestro proyecto, pero también a nuestros valores. Nos dimos otro año antes de lanzar el medio. ¡No queríamos empezar sin antes tener la certeza de ser leídos! Durante un año, estuvimos a la búsqueda de nuestros futuros lectores por toda Bélgica. Organizamos un centenar de reuniones para debatir sobre el proyecto y se pidió a las personas interesadas que pagaran por adelantado su suscripción de 60 euros. Fue una especie de crowdfunding. Si el proyecto no se hubiera llevado a cabo, obviamente la gente habría recuperado su participación. Nuestro objetivo era llegar a 3800 suscriptores antes de que saliera el primer número, pero rápidamente nos dimos cuenta de que era completamente inaccesible“, dice Tiffany riendo.

Durante nuestra primera reunión general con los y las cooperativistas, revisamos este objetivo para 2015 a 1500 suscriptores y 2500 copias más vendidas en librerías. Un doble objetivo que finalmente se alcanzó en gran medida cuando se publicó el primer número. Hay que decir que nuestra investigación sobre la compañía farmacéutica Mithra fue objeto de intentos de censura (leer aquí), ¡y esa fue la mejor publicidad que pudimos tener!“.

Médor como cooperativa

Cuando le preguntamos por las razones para adoptar la forma cooperativa, Tiffany respondió: “Nos interesaba el modelo por sus principios de gobernanza y su deber de transparencia. Nos garantizaba la independencia a través del principio de “una persona, un voto”. Queríamos que cada cooperativista pudiera expresarse en igualdad de condiciones, y evitar que un actor financiero importante invirtiera una cuantiosa suma y decidiera todo, como ocurre en la mayoría de las empresas de medios de comunicación. Además, hemos extendido nuestro deber de transparencia al público en general, ya que todo lo que transmitimos a nuestros colaboradores está en nuestra página web“.

En concreto, y por razones de gestión práctica, hay dos categorías de cooperativistas: “Los 19 fundadores pusieron cada uno/una una parte mayor de la que se solicita los cooperativistas “normales”. Y también tenemos deberes más importantes. Se espera que los fundadores inviertan y se posicionen en las estrategias futuras de Médor, mientras que la Asamblea General de cooperativistas (de 900 a 950 personas) está ahí para validar nuestras propuestas, hacer preguntas y hacer evolucionar la reflexión“.

Dentro del equipo editorial, “hay una decena de periodistas que son [miembros] fundadores. Entre estas personas, hay cinco que son muy activas y forman una especie de “comité de dirección”, en el cual se turnan como redactores jefe. Es un modelo que inventamos porque no nos gustaba la figura tradicional del redactor jefe. También hay diseñadores gráficos entre los y las fundadoras, y estoy yo, que me encargo de la administración“.

En cuanto a la libertad de los periodistas para tratar un tema y su relación con su empleo, le preguntamos a Tiffany si la forma cooperativa representa alguna ventaja. A lo que nos responde: “Cuando los periodistas se reunieron en 2012 para hablar de su descontento, identificaron tres tipos de insatisfacción: dinero, tiempo y libertad de expresión.” 

Y continúa: “En algunos medios de comunicación había contenidos inabordables. Debido al hecho de que una u otra personalidad estuviese en su junta directiva, era imposible hablar de ellos. ¡Antes de que nosotros publicáramos sobre el tema, ningún medio de comunicación se atrevió a hablar del caso Moreau! (NOTA DEL EDITOR: Stéphane Moreau es un político belga procesado por malversación de fondos y fraude en dos casos judiciales) Ahora las puertas están abiertas, pero antes era particularmente complicado, ya que se trataba de una personalidad importante. Era el equivalente del Berlusconi valón: tenía acciones por todas partes que lo protegían de las críticas en los medios de comunicación“.

Cuando los periodistas se reunieron en 2012 para hablar de su descontento, identificaron tres tipos de insatisfacción: dinero, tiempo y libertad de expresión.

Con respecto al dinero y al tiempo: cuando quisimos estimar cuánto nos costaría lanzar el Médor para desarrollar nuestro plan financiero, el punto de referencia era el coste de un estudio. Los periodistas estimaron que para llevar a cabo un estudio de campo se necesitarían un més entero de trabajo completo. Luego añadimos el número de encuestas por número de publicación, con los temas más cortos y otras tarifas, y calculamos el número de suscriptores que se necesitarían. Así es como llegamos a esa cifra de 3800 suscriptores para lograr el equilibrio financiero

El futuro de Médor

Actualmente, Médor cuenta con una media de 2500 suscriptores y 4500 ventas en librería por número. “¡Ahora el reto es pasar al siguiente nivel!” Tiffany responde a nuestra pregunta sobre el estado de salud de Médor en 2018. “En nuestra última asamblea general, decidimos aumentar la asimilación de riesgos y realizar grandes inversiones, especialmente en lo que concierne a contenidos. Ir un poco más allá en nuestras propuestas periodísticas y probar cosas que no se prueban en otros lugares. En los últimos años hemos tenido déficit. Nada que no podamos superar, pero estamos obligados a aumentar gradualmente las ventas. Ya sea aumentando la venta de números como lo estamos haciendo ahora, o desarrollando otra estrategia que generara diferentes ingresos financieros. El objetivo es volver al equilibrio en 2022“.

Pero sí, para responder a su pregunta: Médor está bien porque en los primeros años nunca tocamos nuestro capital, sobre todo el dinero de los cooperativistas. Y si ahora hemos decidido aprovecharlo, es para financiar proyectos y esta asimilación de riesgos que esperamos que sea rentable dentro de unos años“.